Me han despedido

 En mis 32 años de vida, es la primera vez que me despiden y, para más inri, de manera improcedente. ¡Manda narices!

Hacía ya un año diría yo, que no estaba demasiado a gusto con las tareas que estaba realizando en mi trabajo. Comencé super motivada el máster en marketing digital, dejando mi trabajo como funcionaria para dedicarme a mi pasión desde la adolescencia; crear contenido en redes.

Se me dio más que bien e incluso entré en la agencia donde he estado trabajando hasta ahora con muchísima energía. Mi compañera, por aquel entonces, que me enseñó lo que sé sobre redes, se portó de 10 conmigo e hizo que me encantara trabajar de creadora de contenido para clientes.

Pero llegó el momento de pasar de contrato de prácticas a indefinido y me propusieron un cambio, cambio para el que directamente me llamaron por tlf en mis vacaciones, algo que ahora no hubiera permitido, no hubiera cogido ni por asomo, y sin darme opción siquiera a pensármelo. Las palabras del CEO fueron: pensaba que habías venido aquí a darlo todo (primera red flag, a eso se le llama chantaje emocional).

Cambié mi mentalidad y decidí verlo como una oportunidad para aprender más y así fue. No decía que no a nada, me adapté super bien por mi buena disposición a hacer todo lo que me decían (la niña sumisa para recibir amor se hizo presente aquí) e hice de chica que hace de todo por dos años, hasta que me cansé.

Comencé a recibir tareas complejas que no consideraba me correspondieran, perdí el foco porque estaba haciendo mil cosas diferentes y nadie me agradecía nada, ni siquiera mediante un cambio de rol, seguía en lo más bajo de la empresa.

Decidí presentar a mi manager mi situación y mi deseo de cambiar de departamento al que comencé, pero resultó ser una pesadilla. La incapacidad de gestión, desconocimiento del jefe de equipo de los proyectos en los que su equipo estaba involucrado y la falta de decisión para solucionar un problema que se lleva arrastrando por lo menos 2 años, hizo que entrara en una crisis nerviosa porque no había manera de satisfacer al cliente y no paraba de hacer horas extra. Esto me llevó a un estado físico y mental malo, pero sobre todo lo que me incapacitó fue mi imposibilidad para comer o dormir debido a la crisis de estrés que estaba teniendo. En mi vid había sufrido de ansiedad, temblores nocturnos, ni palpitaciones y menos una pérdida de peso tan severa en 1 semana (bajé 3 kilos de golpe).

Estuve 2 meses de baja, estuve en terapia con mi psicóloga y tanto ella como mi médico de cabecera me dijeron que era muy pronto para volver al trabajo, pero o sentía que tenía que enfrentarme a esta situación y así lo hice. Mostré mi desacuerdo para seguir trabajando con el cliente que me había causado, no sólo a mi sin no a otras 4 personas antes la marcha de la empresa y me dieron. nuevos proyectos.

Spoiler, al de 1 mes y medio, me echaron.

Como me dice mi hermano, he sido un daño colateral por la falta de gestión de mi manager, porque no era capaz de delegar, siempre había algo que corregir, tenía que volver a realizar todas las tareas yo cuando, previamente, se dividían entre varias personas dentro del equipo, lo mismo pasó con el primer cliente, y no lo vi, no fui capaz de verlo hasta que pasó, que el problema no lo tenía yo que me había demostrado a mi misma y a la empresa por 2 años y medio que era capaz de realizar mis tareas con éxito, hasta que llegué a este nuevo equipo. Qué casualidad que 7 personas que formaban parte de un equipo de 7 se hubieran marchado en el transcurso de 1 años y medio.

Esto me ha enseñado a recuperar la confianza en mi que me habían hecho perder por los cambios constantes de personas que no entienden que el mundo no rueda sólo a su alrededor y a una manera de hacer las cosas. Que no somos máquinas y que para hacer un buen trabajo hace falta tiempo y pensar con cabeza y no estar a mil tareas a la vez. El multitasking está probado que nos hace fallar constantemente, ¿entonces, por qué no cambian? porque no quieren. Están metidos en una rueda de hamster que nunca parará de girar. Sólo espero que algún día despierten, que el karma les de, igual que me da a mi y a todos, de vuelta lo que hacen y que les haga recapacitar.

Por mi parte, estoy bastante bien aunque a veces me dan ráfagas de inseguridad por no tener trabajo actualmente, pero confío en mi y en que conseguiré entrar en otro trabajo o crear el mío propio. otro en el que me guste más lo que hago.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Violación y maltrato