Y llegó él
Hace algo más de un mes que escribí sobre el maltrato al que me había sometido mi ex de casi 8 años de relación y de que había mandado a tomar viento a una persona que había conocido online porque sus actos reflejaban todo lo contrario que sus palabras y porque no me mostraba lo que yo sí estaba dispuesta a ofrecer, conocer a una persona con respeto, cariño y que pudiera surgir algo más.
Pues bien, esa misma semana me reabrí Tinder por puro aburrimiento y decidí darle match a un chico, entre otros, que su descripción no era la típica de todos y que, online, he llegado a leer que quien hace ese tipo de comentarios en una descripción, es porque tiene muchas cosas que curar y que no no está preparada para una relación.
Bien, pues no hice ni caso.
La frase a la que me refiero era algo así como"si tienes traumas del pasado que solucionar, no soy la persona", o abstente de comentar o algo así.
Resulta que era un chico con él que pude hablar de muchas cosas en poco tiempo. Incluso no llegaba a darnos tiempo a responder a lo anterior que había comentado el otro y, especialmente, me llamó la atención que respondía seguido, que podía estar minutos hablándome sin espacios vacíos.
Bien, pues unos días después de comenzar a hablar con él y que me diera su instagram, me encontraba paseando por cerca de la playa y le comenté que, si le apetecía, le invitaba a un té o café (no recuerdo).
Tampoco me acuerdo de exactamente si me contestó a esa proposición o si lo dejó pasar, pero la respuesta fue un no por el motivo que fuera. Yo ahí ya no le dí importancia y como que pasé del tema. No me salía ni estresarme ni ponerme nerviosa. Era un no y no pasaba nada, no éramos nada y estaba bien.
Pues bien, al llegar el jueves (creo que mi propuesta fue un martes), me propuso quedar cerca de mi casa. Yo le propuse dar un paseo por los acantilados y tomar algo en el bar de Manolo, un señor muy majete que tiene un bar con unas puestas de sol impresionantes.
Pues bien, apareció un poco más tarde de la hora, en un coche rojo y con pintas de macarrilla (apunte: macarrilla para mi ya es tener tatuajes y coche tipo el Jonan de Baraka). Pues bien, a pesar de ello, la tarde fue genial. Teníamos muchas cosas de las que hablar. Me pareció un chico cercano, con los pies en la tierra, autoridad pero muy respetuoso y no sé, en general me transmitió una energía o llámalo como quieras, que me gustó.
Puede que fuera porque tenemos bastantes cosas en común en cuanto a valores, que los dos comenzamos siendo muy bromistas, muy nosotros y muy naturales, sin cortarnos pero empatizando con el otro. Y así, comenzamos a quedar bastante de seguido, incluso entre semana. Algo que ni con mi ex llegué a hacer y eso que estamos prácticamente a la misma distancia que yo estaba de mi ex.
Es cierto que yo ahora mismo tengo coche y esto me da mucha libertad, pero aun así.
Al de unas dos semanas de conocernos me besó y el sábado 18 de septiembre, este sábado, no pude evitar decirle "te quiero".
Soy consciente de que es muy pronto, pero sinceramente, no quiero guardarme lo que siento, lo que me ha hecho sentir en tan poco tiempo en un corazón que está destrozado. Me ha llenado de ilusión, de risas, de cariño, de buenas palabras, de apoyo y comprensión sin apenas conocerle y es que yo me pregunto: ¿hay un tiempo concreto para decir o sentir estas cosas?
Hay veces que conectas tanto con una persona que ni eres capaz de procesarlo, todo va muy rápido, estás en un torbellino de sensaciones, o como se suele decir, estás en una nube y es así y punto.
A todo esto, recuerdo hace tiempo que me dio por reflexionar sobre lo que a mi me había faltado y una de las cosas esa que me llamaran: "cariño". Lo veía tan básico, tan dulce, me arropaba tanto que un familiar me dijera esa palabra, que se me hacía tan raro que en todos los años que estuve con mi ex no me lo dijera que ya lo había normalizado. Pero no, no es normal y recuerdo decirme a mi misma que querría estar con una persona que me dijera cariño, o que no volvería a estar con alguien que no me lo dijera. Y con él ha sido tan natural todo... ya no es sólo el que me llame cariño, mi amor, cielo... que es algo que me derrite el corazón, si no, cómo me trata, cómo me toca, lo agradecido que es...
No sé dónde llevará todo esto pero lo único que tengo claro es que me siento agradecida de haberme cruzado en su camino y que aquello que le pides al universo, en algún momento te lo devuelve, aunque nada sea eterno. Sólo quiero disfrutar de este momento en mi vida que me ha tocado vivir y aprender muy mucho de esta experiencia que me se me ha dado la oportunidad de vivir cuando pensaba que ya no volvería a conectar con nadie y menos en estos momentos de pandemia... pero oh, baby, la vida y el universo no paran de girar.
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